ETAPA 2ª: NEGREIRA-OLVEIROA (33,2 km)

Saliendo desde el Albergue Alecrín es necesario girar a la izquierda, pasar delante del ayuntamiento y seguir todo recto, delante de la Casa de la Cultura, para pasar bajo el arco almenado que une el pazo do Cotón con la capilla de San Mauro, varón que peregrinó por el mundo en la busca de la eternidad el acceso a la iglesia de San Xulián (crucero).

Siguiendo encontrara en cuesta, el acceso a la iglesia de San Xulián (crucero). Cruzando el atrio del templo, por unas escaleras traspasamos una puerta y seguimos entre casas hasta encontrar un sendero que prosigue a la sombra de frondosas y eucaliptos. Tras pasar junto a un depósito de agua desembocamos en una carretera, que debemos seguir hasta la aldea de Zas, a la que entramos desviándonos a la derecha.

En este punto comienza un largo trayecto por el camino real, con ligeras alteraciones, que en esencia avanza en línea recta por el margen izquierdo del valle de A Barcala, quedando siempre la carretera a la izquierda. En el Camino Real, pero desviándonos 50 m. a la izquierda hasta la carretera, hay una tienda. Cruzamos dos pistas asfaltadas pero en todo momento seguimos de frente, si bien es de notar que hay tramos algo cerrados por la vegetación.

Superada la aldea de Rapote alcanzamos Piaxe, sede de la parroquial de San Mamede da Pena (bar señalizado a 50 m. a la izquierda) que cuenta con un buen crucero, y volvemos a la carretera en Portocamiño. Tras un corto desvío, por caminos de tierra, a la derecha, de nuevo encontramos la carretera, que ya nos conduce directamente a Vilaserío (bajada a la izquierda, en la aldea hay un bar donde hacen bocadillos). Pasado el núcleo vemos el albergue de peregrinos en la misma carretera. De no detenernos aquí, continuaremos la marcha por la aldea de Cornado (fuente jacobea) y, caminando ahora por las mesetas de la Terra de Xallas a través de cartesianas pistas de concentración parcelaria, a la de Maroñas.

De Maroñas, la ruta sigue a Santa Marina (iglesia románica), aldea que cuenta con una agradable área de ocio. A 500 m. encontramos la carretera que conduce, a la izquierda, a Pino do Val (en el cruce hay un bar donde hacen bocadillos). Enseguida la dejamos a la derecha para cruzar las aldeas ganaderas de Bon Xesús (crucero), Gueima e Vilar do Castro. En este punto, girando primero a la derecha y luego a la izquierda, comienza el ascenso al fantástico Monte Aro, en el que además de atravesar un castro cubierto por la vegetación, disfrutaremos de excepcionales vistas sobre la comarca y el gran embalse de Fervenza (Mazaricos). Bajando a Lago, proseguimos la marcha por los lugares de Abeleiroas y Corzón (iglesia y crucero), este ya próximo al río Xallas, salvado en Ponte Olveira por un puente del siglo XVI muy reformado. A dos kilómetros del río es posible pernoctar en el albergue de Olveiroa.